Temas & Opiniones

SERENDIPIA

Por O. Edgar Jofre. 2019-11-23

 

El significado de la palabra "Serendipia" (serendipity en inglés) es, "el don de hallar cosas valiosas o agradables no buscadas". Como ejemplo, a modo de ilustración tomaré un acontecimiento en el que se vio involucrado Carl Jung y una paciente suya. Esta mujer resultaba psicológicamente inaccesible en su tratamiento. La dificultad consistía en que la paciente siempre sabía mejor todas las cosas que el doctor que le estaba tratando. La excelente educación que poseía había llevado a esta mujer a ser una persona muy preparada e inteligente, y a la vez inaccesible en su fuero interno. Después de varios intentos fallidos de parte del facultativo para suavizar el raciocinio de la mujer, Jung se limitó a la esperanza de que sucediera algo inesperado e irracional para romper esa coraza de sabiduría que impedía a la paciente tener el tratamiento adecuado. La noche anterior la mujer había tenido un sueño en que alguien le regalaba un escarabajo de oro, un delicado trabajo de orfebrería. Mientras ella contaba el sueño, Jung sintió un suave ruidito en el vidrio de la ventana de su consultorio. Se trataba de un insecto que luchaba por entrar en la habitación infructuosamente. Jung abrió la ventana y atrapó al insecto mientras huía. Este era un escarabajo de color verde dorado que se asemejaba mucho al que había soñado la paciente. Jung extendió la mano y le dijo a la mujer: "Aquí está su escarabajo". Esa experiencia rompió el hielo intelectual y permitió seguir el tratamiento satisfactoriamente. Lo inesperado e irracional que aguardaba Jung que sucediera para salir del estancamiento con su paciente es lo que se ha dado en llamar serendipia.

 

El don de hallar cosas valiosas no buscadas, está relacionado directamente con la gracia de Dios, y la gracia de Dios es accesible a todos, solo que mientras algunas personas la aprovechan, otras no lo hacen, Jung claramente estaba aprovechando esta gracia que vino a él de forma repentina en una situación que se le había complicada. Antes que la palabra serendipia fuera creada ya operaba esta faceta de la gracia en favor de la humanidad. Un ejemplo de cómo opera la gracia de Dios es el de Abraham, el que se convertiría en el padre de la fe para varias religiones. A pesar de que él y su familia no conocían a Dios, esto no significaba que ellos no fueran alcanzados por la gracia. Abraham y su familia eran ricos, pero no siempre lo fueron, es evidente que supieron captar la oportunidad que se les presentó en el terreno económico, se convirtieron en buenos administradores y supieron sacar provecho a esa veta encontrada. Mas tarde Abraham terminaría conociendo al Autor de esas bendiciones que recibió en forma anticipada, solo que en esta ocasión era más importante que el caso anterior, se trataba de un don en el terreno espiritual que terminaría revolucionando toda la humanidad. La fe ya existía, pero no se la reconocía en toda su plenitud, las normativas de la vida solo eran regidas por la ley, pero Dios usó a Abraham para colocar a la fe por sobre la ley y en consecuencia la vida espiritual del ser humano sería totalmente transformada. Creo que esos golpes de gracia a la que se le llama serendipia no son sino solos pulsaciones de parte de Dios para conducirnos a un bien mayor.

 

Estamos acostumbrados a ver en forma constante como situaciones catalogadas de improbables se tornan posibles. Un niño con una metástasis irreversible de repente es sanado, o alguien con un diagnóstico psicológico patológico recobra la cordura, son situaciones que escapan al control de la ciencia, pero de repente un poder mayor toma el control del caso y lo imposible se torna posible. Esto nos lleva a reconocer que la gracia de Dios es una fuerza activa en forma permanente en favor de la humanidad. Basta mirar las noticias para darnos cuenta de los descubrimientos que se llevan a cabo en el ámbito social cuyo único fin es mejorar la calidad de vida del ser humano. Eso ocurre en ciencia, en las artes, en política, en lo espiritual, entre otras. El mundo crece a pasos agigantados con ideas innovadoras de forma permanente. ¿Cuántas de estas ideas no están relacionadas con la gracia de Dios? Creo firmemente que la gracia de Dios es un instrumento cuyo fin es de crear de forma permanente ideas que estén relacionadas con el único objetivo de promover el crecimiento, el estado y el bienestar de la persona. Todo el mundo debería beneficiarse de la gracia de Dios, por suerte existen personas que ante una visitación de esta característica no la dejan pasar y bucean hasta las profundidades de este acontecimiento para enriquecerse y enriquecer a los demás. La Biblia nos enseña que Dios hace salir el sol sobre todos, excepción. Nada malo proviene de Él, solo quiere lo mejor para cada persona, sin importar si esta es buena o mala, que terminemos reconociéndolo ya no depende de Él. Lo que comúnmente llamamos milagro es Dios camuflado.

 

Una de las razones por la que no aprovechamos plenamente la gracia es porque no estamos conscientes de su presencia y sus beneficios. Los hechos de la gracia se dan en todos nosotros pero frecuentemente no reconocemos su naturaleza, consideramos esos hechos irrelevantes y en consecuencia no los aprovechamos. Esaú es un ejemplo. Un par de generaciones atrás Dios había creado una línea invisible de linaje que empezaba en Abraham y terminaría en Jesús. Pero la línea del Mesías programada por Dios debió ser modificada porque Esaú no capto la presencia y los beneficios de la gracia del Señor. Esaú había nacido en una familia patriarcal pero no supo aprovechar esta oportunidad, es más, renuncio a ella por una necesidad inmediata tan sencilla como la de comer. Sus necesidades entrañables estaban por sobre la visitación de la gracia. Es más el valor que le dio a la gracia de Dios fue casi un desprecio. En ningún lado de las Escrituras dice que Esaú era una mala persona, pero esa acción le privaría de ser uno de los patriarcas que Dios había destinado para la llegada de su Hijo. Negocio su bendición por un plato de lentejas con su hermano Jacob, de este la Palabra de Dios no daba buen crédito, era un engañador, una persona astuta que siempre estaba atento a sacar su mejor rédito en cualquier situación. Pero en una oportunidad cuando Jacob fue visitado por la gracia de Dios en la persona de un ángel, no dejó pasar la ocasión, se aferró a ella y termino ocupando en lugar de Esaú sencillamente porque tomó el tesoro que su hermano había despreciado.

 

En ocasiones el Señor nos toca con su gracia sutilmente como si fuera una cosa de no mucha importancia. No es ese tipo de idea que hace latir el corazón a mil revoluciones por minuto, ni es esa zarza ardiente que no se apaga. No es algo que sobresale, sino una más entre tantas ideas que tenemos. Pero esa idea puede ser transformadora, está esperando a ser seleccionada para mostrar su máximo potencial. Esa idea puede llegar quizá en el momento menos apropiado. Así le sucedió a Eliseo, este araba el campo de su padre cuando de repente llega el profeta Elías y sin mediar palabra lo envuelve con su capa. Elías era el profeta del momento, un gran hombre de Dios. Eliseo entendió de forma inmediata lo sutil de esta situación, se emocionó tanto que pidió permiso a Elías para avisarle a su padre la decisión que había tomado. Elías le contesta que fue solo un hecho común el de arrojar su capa. Pero Eliseo sabía que ese no era un acto común, ese era un toque de la gracia de Dios. Desde ese instante Eliseo se transformó en otra persona, una persona que estuvo al servicio del profeta hasta que este fue arrebatado. Las Escrituras dan nota de la seriedad con que Eliseo tomó aquella visitación de la gracia de Dios, desde el momento en que fue cubierto con la capa hasta el arrebatamiento del profeta, siempre estuvo atento a la gracia de Dios, nada le distrajo ni por un momento. Eliseo fue sucesor de Elías y la Palabra del Señor  le dedica una parte importante entre sus escritos a este hombre que supo aprovechar un toque sutil de la gracia de Dios.

 

¿Cuántas veces no hemos dejado pasar un toque de la gracia de Dios? Que nada te sorprenda, grandes hombres de Dios como Pedro, Juan y los demás apóstoles a pesar de haber sido tocados por la gracia del Señor vivieron su noche más oscura, pero Jesús no les abandonó, los volvió a reunir y los tocó de nuevo, Si has dejado pasar un toque del Señor, esa idea que quizá significaba la solución al problema en que te encontrabas atascado, que esto no sea motivo de desgracia o de derrota. La gracia de Dios no se ha retirado aún del campo de batalla, esto significa que las ideas que Dios tiene para ti no se han agotado. Sin distinción de género y edad las ideas de Dios están al alcance de la mano. Solo espera y el toque llegará. Que nadie te dé por muerto. Dios se especializa en resucitarnos. Su toque puede llegar a nosotros por diferentes caminos, deja que Él te sorprenda… En ocasiones suele suceder que no sabemos distinguir acerca de lo que es mejor para nosotros, para el Señor esto no pasa desapercibida. De manera anónima y sutil Interviene enviando la idea que cambiara en algo positivo esa circunstancia que estamos atravesando. Da la impresión que esa idea transformadora es el resultado de nuestros pensamientos, o la de otra persona bienintencionada que solo trata de ayudarnos. Pero lo cierto es que detrás de esa mejora considerable que experimentamos está Jesús, y eso también se llama gracia, el don de hallar cosas valiosas o agradables no buscadas. El error nuestro es que en ocasiones terminamos  abrazando la idea pero nos olvidamos de su Autor.

 

O. Edgar Jofré.