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DIOS CUIDA DE TI

Por O. Edgar Jofre. 2020-05-09

UN MENSAJE NUEVO HOY  2020-05-09

Un mensaje de gran consuelo.

DIOS CUIDA DE TÍ 

Ida Acconciamessa sobrevivió al melanoma en la etapa 4, enfrentó dos roturas de cadera y sobrevivió a la gripe española. Ahora a los 104 años, acaba de vencer el coronavirus. "Realmente no pensamos que fuera capaz de superar esto" dice su hija Bárbara de 77 años. "Ni siquiera podía hablar, estaba sin vida". La familia temía que debido a su edad, y recientemente recuperándose de una fractura de cadera y otra infección altamente contagiosa, era poco probable que ella atravesara el coronavirus. El virus puede ser mortal para personas mayores que ya tienen el sistema inmune comprometido. Pero no sucedió así con la anciana, una tarde llamaron desde la clínica para informar que estaba completamente curada. Su hija describe a su madre como una mujer luchadora, que siempre tuvo una actitud positiva en la vida, lo que le dio fuerzas subyacente para conquistar cosas.

Ida es una muestra más de los milagros a los cuales Dios nos tiene acostumbrados. En toda su historia jamás la humanidad dejó de experimentar la mano de Dios sobre la creación. Que el ser humanos habite este planeta ya es un milagro, las condiciones no están dadas para que la humanidad sobreviva. Los milagros a los que hacemos referencia indican que nuestro crecimiento como raza se ve ayudado por una fuerza que no es la de nuestra voluntad consciente. La Biblia enseña que desde el momento que el pecado entró al mundo condiciona todo tipo de vida, el pecado es una fuerza que arrastra la vida hacia la muerte, la creación de Dios no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir. La naturaleza, los animales, los humanos, todos estamos condenados a desaparecer. Como personas carecemos de la fuerza y la inteligencia para revertir este principio, sin embargo vemos en contra de la naturaleza que los milagros se suceden. Los enfermos se sanan sin distinción de género y edad, son más la cantidad de familias estables que existen en el mundo que las disfuncionales, existe un mayor número de personas con vocación de servicio  que las que atentan contra su capacidad para sacar réditos propios, son más las personas que superan sus adiciones, que las que se abandonan, son más las que se levantan que los que se quedan tendidos, son más los que viven que los que se suicidan. Esa fuerza vigorosa que promueve el desarrollo espiritual de los seres humanos proviene de Dios. De un Dios que nos ama, que sólo desea nuestro bienestar.

El salmo 23 es quizá el pasaje más reconocido de la Biblia. En él nos encontramos con una persona cuyas circunstancias son muy parecidas a nosotros. David deja entrever entre líneas las situaciones por las que tiene que pasar a lo largo de su vida, si miramos detenidamente no son nada alentadoras. No somos muy diferentes a David a la hora de enfrentar problemas, la diferencia quizá estriba en cómo reaccionamos cuando las tormentas llegan a nuestra vida. Quizá este salmo que tiene miles de años nos dé un poco de luz al respecto. Cuando David expresa: "El Señor es mi pastor nada me faltará" no es una confesión de alguien que lo tiene todo, sino más bien una oración de fe que desafía su situación actual. El texto en hebreo hace referencia a un hombre anciano, muy enfermo, experimentado en carencias, rodeado de  necesidades puntuales, pero que a  pesar de su oscura realidad ve más allá por medio de la fe. Es este tipo de fe que no le permite ser quebrado porque está dirigida en la dirección correcta, encuentra en Dios el auxilio que necesita. La actitud del salmista es un buen consuelo para nosotros cuando somos superados por las circunstancias y no sabemos cómo revertirlas. 

La frase "en delicados pastos me hará descansar" nos muestra un hombre agotado por haber sido conducido a innumerables esfuerzos en el transcurso de la vida. Es una persona de mil batallas, una más recia que otra, en la cual durante años no le dieron respiro, solucionaba una e inmediatamente aparecía otra. Al ser un hombre de fe seguro que muchos de sus conflictos tenían relación directa con el servicio a Dios, lo cual no significa que no sea agotar, pero él sabe que solo Dios puede darle ese tipo de descanso acogedor y reparador que necesita. Descansar  se parece mucho a una pausa, descansar en Dios es la pausa que necesitamos para que Él cure nuestras heridas."Junto a aguas de reposo me pastoreará " refleja su sed, su vacío, su deseo de ser saciado. Es un ser humano como cualquiera, tiene sus filtraciones, pero la sociedad en donde vive las aguas son tempestuosas, calman la sed superficialmente y de manera temporaria, más que saciar, ahogan, pero sabe que en Dios encuentra la llenura total, una persona saciada es alguien satisfecha.

"Confortará mi alma" alude que en el presente su alma está agitada y abatida. Experimenta una inestabilidad emocional difícil de contener. Necesita fortaleza para no claudicar, para no renunciar a sus principios, su alma muestra las cicatrices de cada confrontación. Pero existe algo que lo mantiene en pie, es la certeza de que alguien conoce su situación y le entiende, pero el salmista va más allá, sabe que Dios le dará la fuerza anímica necesaria para sobrellevar la tormenta. Un alma rota es presa fácil de las circunstancias, pero el Señor se especializa en curar almas quebradas."Me guiará por sendas de justicia..."  Da la impresión de un hombre sometido a una catarata de injusticias, dónde se ha visto tentado a reaccionar de la misma manera. Se ve que últimamente ha luchado con mucha fuerza en este terreno debido a su expresión determinante: ¡Me guiará por sendas de justicia! como expresando: "No estoy hecho para lo banal y torcido". Quizá la senda de justicia no sea transitada por muchos, pero Dios camina por ella. El mayor logro de la tentación es cuando logra hacernos reaccionar de la misma forma que somos tentados.   

"Aunque ande en valle de sombra de muerte" muestra el cuadro de un hombre que sabe de enfermedades, físicas y psicológicas. Que sabe de peligros y abusos, Que ha estado sentado alrededor de la misma mesa con personas que solo le querían perjudicar. Ha experimentado el acoso en cada situación. El aliento de la muerte se ha dejado sentir como un poderoso enemigo que en reiteradas ocasiones vino a buscar su presa, no obstante, a pesar de la macabra situación, Dios le sabe conducir en medio de cualquier peligro, su Dios es más poderoso que la muerte que le acecha. El temor a la sombra de la muerte es aplacado por la protección del Señor. "No temeré mal alguno". El mal es realEs Jesús quien desenmascara al mal y su creador. Pero no solo el diablo es malo, existe gente mala por naturaleza. El mal tiene muchas facetas pero su fin es el mismo, causar daño. El salmista experimenta esta clase de mal. Se puede palpar la cantidad y la calidad del mal que le rodea,  pero su confianza se ve fortalecida por el poder de Dios, confía que el poder de Dios actúe como escudo ante el acoso premeditado.  "Tu vara y tu cayado me infundirán aliento" es un hombre amenazado y desafiado, pero la dirección de Dios lo llena del coraje y perspectiva. 

"Preparas mesa delante mío en presencia de mis angustiadores". Hasta el momento el salmista se ha expresado en futuro, pero de repente da un giro brusco y comienza hablar en presente, lo que nos da a entender que lo que ha sido una fuerte opresión comienza a ceder. Acaba de ser fortalecido, por su ser ahora corre el poder de Dios. Es como si este  poder le ha vuelto el vigor que solía tener cuando enfrentaba las grandes batallas. Se siente otro, es diferente, aunque se sabe rodeados de enemigos ya no les teme, es más puede ver que Dios le prepara un banquete de celebración por la batalla ganada ante sus enemigos."Unges mi cabeza con aceite" fruto de las situaciones vividas sus ideas se han desorganizado,  pero la unción fresca del Espíritu Santo pone en orden la situación y le devuelve la dirección. La unción es un recordatorio de que él pertenece a la realeza, la unción le capacita para lo que vendrá. "Mi copa está rebosando", a pesar de su edad, de su salud, de las mil batallas que enfrentó, del desgaste físico y emocional, de la cantidad de enemigos, del acecho de la muerte... su vida está rebosando, está tan llena de la presencia de Dios. La calidad de vida que Dios le da en este momento está muy por encima de las pruebas sufridas. "El bien y la misericordia me seguirán... ", no se equivocó siguiendo a Dios, en Señor nunca le falló. A esta altura, aún se siente protegido, y este tipo de protección no terminará, trasciende la vida, sabe que en la eternidad Dios le tratará con el mismo cuidado.

O. Edgar Jofré.

 

EXPOSICIÓN 1 Y 2

EL ÚLTIMO TEMA: INTERPRETANDO AL LÍDER  

 

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