Temas & Opiniones

DÃ?BIL

Por O. Edgar Jofre. 2020-05-12

UN MENSAJE NUEVO HOY  2020-05-12

El artículo revela la cruel realidad entre nosotros.

DÉBIL

Desde el comienzo de este año existe un tema que a acaparado la atención de todo el planeta y seguramente pasará mucho tiempo en retirarse. Es el Covid19, como será de importante que existen padres que se animan a bautizar a sus hijos con este nombre. Más allá de todas las explicaciones que los expertos y lo no tan expertos dan sobre el tema, la realidad indica que sabemos poco, casi nada de la naturaleza de este virus letal. Algunos países han adoptado la cuarentena como método de protección, otros una cuarentena regulada, algunas naciones reaccionaron tarde y cuando lo hicieron tenían millares de infectados. Se están invirtiendo millones en diferentes laboratorios de todo el mundo a nivel estatal y privado tratando de encontrar el antídoto que detenga esta pandemia. Nuestros hábitos de convivencia han cambiado por completo. Aunque existen algunas fuentes serias de información, el nivel de infodemia ha contribuido a sembrar terror entre la población mundial. Palabras como jabón, alcohol, tapabocas, mascarillas, guantes, distanciamiento, aislamiento, precaución, desconfianza, discriminación, odio, terror, contagio, enfermedad, muerte, han cobrado una notoriedad que antes no poseían. En algunos países se ha llegado a pensar en aplicar lo que generalmente se denomina "la inmunidad del rebaño", que no es otra cosa que la circulación libre del virus entre sus pobladores para que los que son inmunes logren inmunizar a los que no lo son. Los expertos dicen que tarde o temprano el virus nos alcanzará a todos. Una cosa es cierta y aceptada por todos, es que el Covid19 ataca a todas las personas sin excepción y se ha comprobado su letalidad entre aquellos con deficiencias en su organismo, generalmente entre las personas de mayor edad debido a su desgaste natural, pero también existen niños y jóvenes que a causa de alguna patología en su organismo se convierten en pacientes de riesgo. En definitiva el virus ataca a todos pero es letal en los organismos más débiles.

La historia no enseña las diferentes escuelas de pensamiento que han ido tomando forma a través del tiempo, para algunas de ellas las debilidades físicas o psicológicas están relacionadas con la genética, otros en cambio se lo atribuyen al ambiente, y una tercera opinión, ambiente y genética por igual. Alguna línea de pensamiento discrimina a las personas débiles, lo vemos en algunas culturas, desde las políticas sociales de gobierno hasta la  convivencia en sociedad. Se discrimina a los ancianos, a los pobres, a los enfermos, a los adictos, a los discapacitados. Es como si lo débil fuera descartable. Un ejemplo, la mayoría de los miles de muertos en EE.UU se producen en personas inmigrantes de 30 a 50 años de ambos sexos, son trabajadores que cobran el sueldo mínimo, sin cobertura social y escasa calidad de vida. La frase "como te ven te tratan" es una frase que estigmatiza a los más débiles como son los ancianos, los pobres y los enfermos. Una anécdota cuenta que un hombre está llorando sentado en un banco en la puerta de un geriátrico, su hijo acaba de internarlo allí, entre lágrimas el anciano recuerda lo que sucedió décadas atrás,  en ese mismo banco su padre le rogaba llorando que no lo dejara en ese asilo. Este ejemplo nos hace ver que la cadena no se corta, generación tras generación lo débil es descartable. ¿Porque en los países orientales los ancianos son más longevos? Porque su edad avanzada es símbolo de sabiduría y respeto. Al ser cuidados se sienten útiles, en consecuencia enfrentan esa etapa de su vida con dignidad. ¿Qué sentido tiene llegar a la última etapa de la vida donde se me considera prescindible para todo? ¿Porque si soy pobre se encargan de hacerme notar que soy diferente? ¿Porque si estoy enfermo soy una carga para los demás? Ser débil es una estigma, lo es para el virus que nos ataca en este momento, peor aún, lo es para una gran parte de la humanidad que discrimina.

 

"Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con Él y sus discípulos. Al ver esto los fariseos dijeron a sus discípulos: "¿Porque su maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Vayan y aprendan qué significa: 'Yo quiero misericordia y no sacrificios' Porque no he venido a llamar a justos sino a pecadores" (Mt. 9:9-13). Este pasaje demuestra la actitud de Jesús hacia lo débil, lo despreciado, lo descartable. Los publicanos y los pecadores eran dos clases de personas que la sociedad y la cultura religiosa tenían marcados. Los publicanos trabajaban para los romanos cobrando impuestos a sus compatriotas, y los pecadores, eran los pobres, en lo económico y en lo psicológico. Sin embargo Jesús está sentado junto con ellos comiendo en la misma mesa. En ese lugar se encuentra también un tercer grupo de personas llamados los fariseos, líderes religiosos que ocupan una parte importantes en la educación espiritual de la nación. Son ellos los que preguntan a los discípulos del Señor, porque este como con esa clase de gente. La discriminación social es muy antigua, no solo a nivel político, sino como en este caso a nivel religioso. Jesús escucha la pregunta de los fariseos y no se queda callado. En primer lugar les hace ver que ningún ser humano es descartable, que allí dónde hay necesidad debe estar presente la ayuda. En la mesa donde comían no hay ni división, ni exclusión entre justos y pecadores, cosa que escandaliza a los fariseos demasiado preocupados por la apariencia de rectitud. Jesús aclara lo que no debería tener aclaración, que los enfermos necesitan al médico, es decir que Él privilegia a los que no cuentan para los demás. Jesús los manda a estudiar la diferencia entre misericordia y sacrificio. La diferencia entre Jesús y los fariseos es que Él está donde hay necesidad, mientras que ellos descartaron a los necesitados. Para Jesús lo débil ocupa el primer lugar en su agenda.

Cuando Jesús dá lo que denominamos el Sermón de la Montaña, existe una frase que es digna de examinar: "Bienaventurados los pobres de espíritu... " (Mt. 5:3). Los pobres de carácter... En una oportunidad conocí a una persona tan buena que la primera impresión que me dió creí estar hablando con un ángel, creo que es la persona más formidable que traté. Cero maldad, todo amor y transparencia. De su boca salían los mejores consejos, su respeto por el otro, su caballerosidad, era alguien admirable. Solo tenía una debilidad, su sueldo íntegro se lo gastaba en alcohol, era un alcohólico crónico. Era consciente de su situación, su condición fue la que le llevó a amar y respetar a los demás. No tenía el carácter que necesitaba para vencer. Es común en nuestra sociedad señalar a los que han sido heridos por la vida.Solo el que está en esa situación conoce el horror y el terror de la situación que está atravesando. Uno no sabe a veces que pesa más, si la debilidad de la que es objeto o la hiriente discriminación que no deja de señalarlo. Es invierno, está amaneciendo, llueve, hace mucho frío. El hombre con las últimas monedas que le quedan se ha comprado un café a un vendedor ambulante. Se ha refugiado bajo un árbol pero igual se moja. Lo ha perdido todo, su esposa, sus hijos, el trabajo, su fe. Mientras sorbe su café caliente y el agua le moja su rostro, del otro lado de la calle hay otro hombre, se conocen del mismo trabajo, también toma un café, pero él está dentro de su auto donde la lluvia y el frío no le llega. Baja la ventanilla, conoce lo que el primer hombre está viviendo, sin embargo lo mira y se burla de él... El desprecio hacia la debilidad del otro es el golpe más bajo que uno puede dar, sin embargo lo damos, sencillamente porque nos sentimos superiores. 

Los fariseos de la época de Jesús eran los encargados de conducir al pueblo en los caminos de Dios, sin embargo tenían una visión muy particular hacia los marginados. Es muy parecido a los que algunas iglesias locales hacen con los débiles. Hay quienes dicen que la iglesia en la única que remata a sus heridos. Los pobres de espíritu son aquellos que no pueden con sus adicciones, con su inmoralidad, que no saben revertir una situación social como la pobreza, que su capacidad no dá para más. La Palabra de Dios nos cuenta la inclinación que Dios tiene por los débiles: "Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie  se jacte en su presencia" (1 Co. 1:27-28). Es conocido a nivel mundial las diferentes fundaciones que trabajan para dignificar al ser humano, ayudan a alcohólicos, drogadictos, chicos de la calle, madres solteras, a los sin techo, enfermos incurables, la lista es muy basta. Sin desmerecer este tipo de trabajo ejemplar, la iglesia del Señor es quizá la institución que mayor cantidad de ex drogadictos tiene, somos también ex alcohólicos, ex prostitutas, ex marginados, ex enfermos, ex ladrones, ex violadores, ex asesinos, también aquí la lista sería interminable. Porque en la iglesia del Señor los marginados han sido acogidos por el amor de Dios. Estas personas débiles han experimentado la gracia de Dios sobre sus vidas de tal manera que fueron transformados. Es la gracia de Dios sobre los débiles la que desafía a los grandes modelos de vanguardia de la época. Una persona transformada por el amor de Dios excede toda sabiduría humana. La debilidad solo encuentra sus fuerzas en Dios, y esto es exactamente lo que les ocurre a todos aquellos que durante su vida no pudieron revertir la situación contraria que les había tocado. Es por causa de Dios que cuando soy débil, soy fuerte.  

 

O. Edgar Jofré.

 

2020-05-14

EXPOSICIÓN 1, 2 Y 3

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