Temas & Opiniones

EL PODER DE LAS PALABRAS

Por O. Edgar Jofre. 2020-05-23

UN MENSAJE NUEVO HOY  2020-05-23

El artículo nos hace ver el poder de cada palabra.

 

EL PODER DE LAS PALABRAS

 

Habrán leído que el mundo se divide en oriente-occidente, en blancos-negros, ricos-pobres. Pero fue Gabriel G. Márquez, premio Nobel de literatura a quien se le ocurrió una idea llamativa, dijo: "El mundo se divide entre los que saben contar historias y los que no saben". En parte tiene razón, porque cuántas veces nos encontramos con personas de mucho conocimiento pero que a la hora de enseñar no lo saben transmitir, no lo cuentan con emoción, y si no genera emoción no ayuda a que lo dicho quede en la memoria de su auditorio. Ocurre en la política, en la empresa, en las iglesias, en la familia, sino se transmite con pasión el resultado es menor de lo esperado. El que comunica mejor y genera más confianza, ese llega más, por lo tanto el mundo se divide entre los que saben contar historias y los que no lo saben. No se nace comunicador, eso se aprende, si una persona tiene la vocación de ser un comunicador social, debe aprender a serlo. En el caso de García Márquez, el cuenta que en su familia, su madre todos los días a la hora de la cena les contaba una historia, estas eran tan interesantes que le llevaron a plasmar su amor por la literatura. Gabo fue el pionero en lo que se ha denominado "nuevo periodismo" donde se mezcla el mejor periodismo y la mejor literatura. Si eres un buen comunicador vas a tener más buenos resultados, vas a generar más confianza. Se trata de darle importancia a la comunicación y también de darle importancia a la palabra. Muchas veces se habla pero no se sabe exactamente qué se dice. Una sola palabra te puede cambiar la vida, te puede alejar de un peligro o te puede acercar a una oportunidad. El propio escritor cuenta que cuando tenía doce años estuvo a punto de ser atropellado por una persona que venía a toda velocidad, pero justo  le gritó: "¡Cuidado!". Sin detenerse aquel hombre le dijo: "¿Se ha dado cuenta del valor de la palabra?". 

 

Otro ejemplo, con solo siete palabras se puede derribar un muro El suceso de la Perestroika estuvo relacionado de forma directa con la apertura comunista al mundo. La llegada de Gorbachov a la presidencia del gobierno soviético marcó un hito en la historia mundial, en consecuencia se llevó a cabo un sin fin de reformas, una de ellas fue el derribo del Muro de Berlín. El presidente de EE.UU. era Ronald Reagan, en una reunión con el premier soviético dijo las palabras mágicas: "Señor Gorbachov, ¡derribe usted ese muro!", lo que sucedió luego es de público conocimiento. Por tanto hay que darle importancia a la palabra porque una palabra nos puede situar  en el escenario de la vida. En una ocasión Jesús se encontraba en la ciudad de Capernaúm, vino a Él un centurión romano en busca de ayuda porque un siervo suyo paralítico se encontraba atormentado. Jesús quiso visitar al enfermo a lo que el centurión le contestó: "Señor, no hace falta que le visites, solo di la palabra y mi siervo sanará". El centurión era un enemigo del pueblo hebreo sin embargo sabía que un judío llamado Jesús era poderoso en palabras y hechos. Tenía tanta confianza, que si Jesús decía la palabra correcta a pesar de la distancia su siervo sanaría. El centurión comprendía que las palabras son poderosas en el ámbito adecuado. Sabía que por medio de sus palabras conducía a sus hombres y estos le obedecían. A pesar de su autoridad  el de no podía sanar a su siervo enfermo por lo tanto acudió a alguien experto en ese terreno. Jesús no le decepcionó, cuando llegó el centurión a su casa encontró a su siervo sano. La palabra de Jesús surtió el efecto deseado en el mismo momento que la expresó. En este caso la palabra produjo sanidad, cuando usamos las palabras correctas allí donde nos movemos sin duda alguna el milagro sucederá. La palabra está allí para ser usada, de lo contrario cuando decimos una palabra incorrecta todo se desmorona.

 

Quiero decir que si manejamos bien la palabra seremos capaces de multiplicar la eficacia de su acción. Frente a Jesús se encuentra una multitud de cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños, le han seguido y escuchado durante un largo rato. La multitud tiene hambre, lo único que hay para comer es cinco panes y dos peces traídos por un jovencito. Jesús ora a su Padre y el milagro se produce, todos los presentes son alimentados, saciados, el sobrante de comida supera a los cinco panes y dos peces iniciales. Jesús después de orar le dijo a sus discípulos que repartieran la comida. Estos no podían creer que por esa orden dada se multiplicaron de tal manera los alimentos. Jesús es un modelo de cómo se debe usar la palabra, en esta ocasión fue en el ámbito material, pero el campo es mucho más amplio. Jesús multiplicó la acción de sus palabras en el terreno de la sanidad, de lo moral, de lo espiritual, varios ejemplos en la Biblia dejan al descubierto la capacidad del Hijo de Dios en cualquier terreno. La comunicación es la gran asignatura pendiente que tenemos, fui educado en una iglesia cristiana, jamás pensé que ese tipo de educación iba a ser tan importante para mí. Ignoraba totalmente los duros problemas que tendría que enfrentar en el futuro, sin el tipo de educación que recibí jamás lo habría logrado, otros no han tenido tanta suerte como yo. Quiero decir que el cristianismo llegó a mí por personas preparadas que sabían comunicar de forma correcta lo que ellos proclamaban. No fueron neófitos ni improvisados eran personas que estaban a la altura, sabían que los valores que manejaban eran de vital importancia por lo tanto el grado de error al comunicar debía ser muy fino. La Biblia nos enseña que unos simples pastores fueron en una ocasión los comunicadores sociales más eficientes. Cuando Jesús nació aquella noche un ángel se les apareció y les indicó el lugar donde se encontraba el pequeño, al instante una multitud de ángeles iluminó el cielo y lo llenó de alabanzas. Inmediatamente los pastores se dirigieron  donde estaba el niño, al llegar contaron su experiencia con lujos de detalles, la Biblia dice que todos los presentes se maravillaron pero que "María guardaba todas estas cosas meditándolas en su corazón". En María la palabra produjo el efecto deseado.

 

En el ámbito secular no se enseña a comunicar correctamente veamos en las escuelas de periodismo, en las facultades de derecho, en la medicina, en la consulta médico-paciente, son muy pocos los facultativos que comunican correctamente a sus pacientes, generalmente lo hacen con vocabulario profesional que la mayoría no entendemos, por mas fe que tengamos en el facultativo si no entendemos lo que expresa se verá disminuida la eficacia de su medicina en nosotros. Si se nos comunica correctamente seremos receptores enriquecidos que, como hizo María, meditaremos en las valiosas enseñanzas recibidas. De lo contrario corremos el riesgo de que al recibir enseñanza de forma incorrecta nosotros procedamos de la misma manera en el campo donde conducimos. Siendo buenos receptores podremos llegar a ser buenos emisores. Jesús en una oportunidad llamó la atención de sus discípulos al respecto: "No dicen ustedes que faltan cuatro meses para la ciega. Alcen los ojos y verán que los campos están listos para la cosecha". La comunidad estaba receptiva para recibir la Palabra de Dios pero los discípulos no estaban preparados como emisores para la tarea. Jesús les dice nuevamente: "Muchachos están en problemas, tienen que pedir al señor de la mies que envíe obreros a su mies". La falta de emisores ponía en riesgo la cosecha. La iglesia de hoy debe entender que sin emisores no hay cosecha. La iglesia de hoy no está siendo efectiva porque adolece de emisores. La formación de emisores es inminente. No se debe salir al campo de acción de forma improvisada y ver que sucede y si por las dudas puedo obtener un buen resultado. Da la impresión que los discípulos poseían un concepto muy ambiguo de Dios, lo que Jesús les está diciendo es: "Muchachos si ustedes no están preparados para la cosecha, por lo menos oren que el Señor de la mies envíe los emisores  correspondientes". No se puede tomar algo tan serio como la cosecha del Señor sin una preparación previa, no hay lugar para los improvisados.

 

W. Churchill era conocido por sus dotes de buen orador, era tan bueno en su campo que daba la impresión que siempre improvisaba. Fué él quién dijo: "He preparado meticulosamente esta improvisación". Se cuenta también que decía: "Si quieren un discurso de dos horas dadme cinco minutos de preparación, ahora si quieren un discurso de cinco minutos dadme dos horas de preparación". El valor que le daba a cada palabra o frase había llevado horas de preparación. La iglesia en estos momentos se encuentra ante una oportunidad única, la situación que estamos pasando mundialmente nos permite ver que los campos están listos para la siega. La sensibilidad social en la que nos encontramos indica que ¡Es el momento! ¡Es ahora! ¡Es ya! Pero si la iglesia ve esta crisis como una desgracia en vez de una oportunidad estamos en problemas. Somos los cristianos que debemos salir de nuestro encierro interior y proclamar que no existe nada más poderoso que nuestro Dios. Es la oportunidad que el mundo estaba esperando de ver la grandeza de Dios en toda su dimensión. Es la oportunidad para que millones sean regenerados, que conozcan el poder del Evangelio en plenitud, existe una vida nueva y diferente a la que no estamos acostumbrados. Jesús en estos momentos debería ser más real que nunca. La gente necesita esperanza en estas instancias, la iglesia debe  arremangarse y mostrar el camino directo hacia la cruz. Debemos demostrar que Dios se especializa en casos imposibles, que es el único que puede terminar con el temor que se ha adueñado de gran parte de la población mundial. Dios está ansioso por formar parte de esta situación embarazosa, digo más, El interviene con o sin nosotros. Pero creo que esta oportunidad la iglesia no la debería dejar pasar. Por lo general en una vida normal el cristiano no sobresale, es uno más, pero cuando llegan los grandes problemas el cristiano se distingue sobre el resto, llevando esperanza, consuelo, empatía y sobre todo mostrando que Jesús está por sobre todo. Actuemos como los emisores que Dios ha estado preparando para esta instancia que le da a su Palabra el impacto deseado. 

 

 O. Edgar Jofré.

 

EXPOSICIÓN 1, 2 Y 3

EL ÚLTIMO TEMA: VULNERABLE (2020-05-14)

 

(Se encuentra en "Di tu opinión")