Actualidades

¿Hay bases bíblicas para afirmar la asunción de María?

Fuente: Protestante digital | Fecha: 2019-11-30

En noviembre de 1950, el papa Pío XII oficializó el dogma de la Asunción de María. Desde entonces, la doctrina Católica Romana enseña que María, “la Inmaculada Madre de Dios”, no experimentó una muerte corporal, sino que “fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”. El 15 de agosto, el calendario de muchos países europeos concede un día festivo para honrar este dogma, que es compartido con las Iglesias ortodoxas y algunos anglicanos. Según Leonardo de Chirico, un teólogo italiano y pastor evangélico en la ciudad de Roma, “la mariología se encuentra en el centro de la doctrina y la práctica católicas: no es un tema secundario”

Pregunta: ¿Había alguna base bíblica para el nuevo dogma adoptado por el Papa hace cuarenta y nueve años?

Respuesta: No hay referencias directas de las Escrituras, sino unas pocas referencias indirectas a interpretaciones oscuras de textos bíblicos (por ejemplo, Salmo 132:8). Si uno lee la Constitución Apostólica del Papa Pío XII Munificentissimus Deus que define el dogma de la asunción, uno encuentra referencias a tradiciones litúrgicas, los escritos de algunos Padres (por ejemplo, Juan el Damasceno) y teólogos medievales, pero no hay apoyo directo de las Escrituras. La idea central de su argumento era que la ascensión de María “encaja” con la doctrina mariológica previa. El clímax del pronunciamiento declara que “por nuestra propia autoridad, lo pronunciamos, declaramos y definimos como un dogma divinamente revelado: que la Inmaculada Madre de Dios, la siempre Virgen María, que había completado el curso de su vida terrenal, ascendió en cuerpo y alma a la gloria celestial”. Es un dogma proveniente de una iglesia autorreferencial, sin apoyo bíblico pero basada en una especie de ‘silogismo’: dado que Jesús resucitó de entre los muertos, es apropiado que su madre sea asumida para la gloria celestial. Este es un planteamiento injustificado que va más allá, si no contra, la enseñanza bíblica simple.

P: La Asunción de María fue una larga tradición popular durante siglos antes de que el Papa la incluyera en el dogma oficial católico romano. ¿Por qué?

R: 1950 es el pico de una larga trayectoria mariana en la era moderna. Comenzó con el dogma de 1848 de la inmaculada concepción de María y en el contexto de varias apariciones marianas (por ejemplo, Lourdes, 1858; Gietrzwald, 1877; Fátima, 1917). Mientras el mundo moderno recurría a la ciencia y la razón, la Iglesia Católica respondió intensificando sus dogmas y piedad marianos. En lugar de señalar a la verdad del evangelio, la Iglesia Católica elevó a María como su adalid. La respuesta de Roma fue peor que el propio desafío de la modernidad.

P: El Día de la Asunción de María (15 de agosto) se celebra en muchos países. ¿Qué acercamiento deberían tener los cristianos evangélicos sobre la inclusión de festividades religiosas en el calendario secular?

R: La superposición del calendario religioso/confesional y el calendario secular es uno de los resultados de un estado confesional por el cual las festividades de una religión se convirtieron en festividades nacionales. Las ideologías quieren dejar huella en el calendario, en la configuración del tiempo y el ritmo de las personas. A la vez que respetan sus calendarios nacionales, los cristianos evangélicos podrían desarrollar su propio calendario en forma de festividades bíblicas y otras fechas que marquen la identidad evangélica (por ejemplo, el Día de la Reforma). En lugar de seguir pasivamente a otros, los evangélicos deberían centrar su calendario en temas bíblicos e históricos

P: Los ortodoxos e incluso algunos anglicanos también apoyan esta doctrina. ¿Qué los lleva a poner a María por encima de la enseñanza que podemos encontrar en la Biblia?

R: Los ortodoxos tienen una larga tradición con esta doctrina. No sorprende que el ‘encaje’ del argumento sobre la doctrina mariana sea aceptado por ellos. En cuanto a los anglicanos que también la aceptan, es una señal de que no han abrazado el principio de ‘Sola Escritura’ de la Reforma protestante.

P: ¿Debería la Asunción de María y la visión de María en general ser un tema central para los evangélicos cuando se plantean si entablar o no relaciones ecuménicas con estas confesiones?

R: La mariología católica se basa en la cristología borrosa católica y conduce a la antropología optimista del Catolicismo Romano. También es un signo de su eclesiología inflada. En otras palabras, la mariología se encuentra en el centro de la doctrina y la práctica católicas: no es un tema secundario. Si bien debemos estar siempre listos para dialogar con la Iglesia romana, no se debe utilizar ninguna superficialidad para pensar en las relaciones ecuménicas. Desafortunadamente, Roma ha elevado su mariología no bíblica a un estado dogmático, es decir, el más alto nivel de doctrina e inmutable. La mariología no es una doctrina aislada. Es parte del ADN del catolicismo romano. Entonces, a menos que se lleve a cabo una Reforma bíblica en Roma, no se deberíamos ser ingenuos pensando que una unidad bíblica es posible con el Catolicismo Romano.