Biblia Abierta

Alimento Diario - 30 de Noviembre - ¿Culpable o inocente?

De Salmo 14:3

Pero todos se han desviado; todos a una se han corrompido. No hay nadie que haga el bien; ¡ni siquiera hay uno solo! - Salmo 14:3

Reflexion

Los informativos a menudo nos muestran imágenes de policías atrapando a personas conocidas: políticos, banqueros, etc., que son llevados a la cárcel delante de las cámaras de televisión. Pero, ¿son culpables o inocentes? La justicia será quien lo determine.

¿Cómo estás tú delante de Dios? ¿Eres culpable, o inocente? La Biblia nos dice: “Pero todos se han desviado; todos a una se han corrompido. No hay nadie que haga el bien; ¡ni siquiera hay uno solo!”. Delante de Dios todos somos culpables, por lo cual merecemos ser condenados. Pero Dios no quiere condenarnos. Por lo tanto, proveyó nuestra absolución enviando a Jesucristo a ser juzgado y sentenciado a muerte en nuestro lugar. A todos los que creemos en él, Dios nos declara inocentes.

ORACIÓN: Bondadoso Dios, te doy gracias porque no me has condenado. Ayúdame a creer cada vez más en Jesucristo como mi Salvador, pues solamente así seré libre, hoy y siempre. Amén.

Comentarios:

Se describe el ateísmo práctico y la depravación total y universal de los impíos, así como el odio que éstos tienen a los buenos. Con todo, como ellos temen los juicios de Dios cuando venga a su pueblo, el salmista pide el poder libertador de Dios.

1. A los pecadores se les denomina necios, porque piensan y obran contrariamente a la razón (Gen_34:7; Jos_7:15; Sal_39:8; Sal_74:18, Sal_74:22). en su corazón—para sus adentros (Gen_6:12). 

2. miró—con sinceros deseos de saber. algún entendido—en contraste con el necio. 

3. corrompido—Echado a perder, agriado (Job_15:16; Rom_3:12). 

4-6. La conducta de ellos demuestra la indiferencia más bien que la ignorancia de lo divino; porque cuando él aparece en juicio, les toma gran temor. devoran a mi pueblo—expresa la fiereza de los malos (Pro_30:14; Hab_3:14); invocaron significa adoración. 

7. cautividad—denota cualquier calamidad grande. Sión—la morada de Dios, desde donde revelaba sus propósitos de misericordia, como lo hace ahora mediante la Iglesia (cf. el Sal_3:4; el 20:2), la que él dirige, y todas las cosas, para el bien de su pueblo (Eph_1:22).