Biblia Abierta

Alimento Diario - 8 de Febrero - ¡Iluminando tu mente!

De Salmo 19:8

Los preceptos del Señor son rectos: alegran el corazón. El mandamiento del Señor es puro: da luz a los ojos. - Salmo 19:8

Reflexion

Todos pasamos por situaciones complicadas, o enfrentamos problemas difíciles de resolver. Es como si estuviéramos andando en la oscuridad, sin saber qué dirección tomar. ¿Qué hacer en esos momentos? Muchas veces creemos que tenemos la solución para todo y que somos capaces de resolverlo solos. Lamentablemente, esto no es verdad. No tenemos la solución para todo, y muchas veces por terquedad terminamos empeorando la situación con decisiones precipitadas o falta de coraje para tomar una decisión.

¿Dónde encontrar ayuda en esos momentos? Podemos contar con Dios y su Palabra. Hay un Salmo que afirma: "Los preceptos del Señor son rectos: alegran el corazón. El mandamiento del Señor es puro: da luz a los ojos." (Salmo 19:8).

Permite que Dios ilumine tu mente. Él puede y quiere ayudarte, para ello nos ha dado su Palabra que nos da sabiduría y nos aproxima a él. En ella nos damos cuenta que Jesús es la luz del mundo. ¡No sigas caminando en la oscuridad! Deja que Jesús ilumine tu vida.

ORACIÓN: Amado salvador Jesús, pido que ilumines mi camino, para que pueda tomar las decisiones correctas de acuerdo con tu voluntad. Por Jesucristo. Amén.

 

 

Comentarios:

Vv. 7-10.La Sagrada Escritura es de mucho mayor provecho para nosotros que el día y la noche, que el aire que respiramos o la luz del sol. Se necesita la palabra de Dios para recobrar al hombre de su estado caído.

La palabra que se traduce “ley”puede comprenderse como doctrina entendiendo que significa todo eso que nos enseña la religión verdadera. El todo es perfecto ; su tendencia es convertir o volver al alma del pecado y del mundo a Dios y a la santidad. Muestra nuestra pecaminosidad y miseria al dejar a Dios y la necesidad de nuestro retorno a Él. Este testimonio es fiel porque se puede confiar completamente en Él: el ignorante e indocto, creyendo lo que Dios dice, se vuelve sabio para salvación; es dirección segura en el camino del deber; es fuente segura de consolación viva y fundamento seguro de esperanza eterna. Los mandamientos de Jehová son rectos tal como deben ser; y como son rectos alegran el corazón. El precepto de Jehová es puro , santo, justo y bueno. Por ellos descubrimos nuestra necesidad del Salvador y, entonces, aprendemos a adornar su evangelio. Ellos son los medios que usa el Espíritu Santo para alumbrar los ojos; ellos nos llevan a tener una visión y sentido de nuestro pecado y miseria, y nos dirigen en el camino del deber. El temor del Señor, esto es, la verdadera religión y santidad es limpia , limpiará nuestro camino; y permanece para siempre. La ley ceremonial fue abrogada hace mucho tiempo, pero la ley del temor de Dios es siempre la misma. Los juicios de Jehová, sus preceptos, son verdad ; son justos y, así, son coherentes ; no hay injusticia en ninguno de ellos.

El oro es sólo para el cuerpo y las preocupaciones temporales; pero la gracia es para el alma y las preocupaciones de la eternidad. La palabra de Dios, recibida por fe, es más preciosa que el oro; es dulce para el alma, más dulce que la miel. Los placeres sensuales pronto sacian, pero nunca satisfacen; pero los de la religión son sustanciosos y satisfacen; no hay peligro de exceso.