Biblia Abierta

Alimento Diario - 12 de Febrero - ¿De dónde proviene el amor?

De 1 Juan 4:10

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. - 1 Juan 4:10

Reflexion

Si deseamos comprender el amor cristiano, es fundamental que conozcamos su origen y por qué el mensaje cristiano siempre estuvo basado en el amor. Todo tuvo su inicio con el amor de Dios, porque Dios es amor.

La mayor demostración del amor de Dios se puede ver en el cumplimiento de sus promesas de salvación. Y para su cumplimiento envió a su único hijo, Jesucristo, como sacrificio en nuestro lugar. Jesús es la mayor prueba del amor que Dios nos tiene.

Jesucristo también nos dio pruebas indiscutibles de su amor. Sus obras de amor fueron dirigidas a todas las personas sin hacer distinciones. Por lo tanto, nosotros somos responsables para que el trabajo de Jesucristo siga adelante. En este trabajo, el amor a Dios y a nuestro prójimo están en primer lugar.

ORACIÓN: Querido Dios, te doy gracias por tu amor. Sé que tu voluntad es que yo también demuestre amor hacia mi prójimo. Ayúdame a vivir el amor de Jesús en mi vida diaria. Amén.

Comentarios:

 

4:10 -- “En esto consiste el amor:” es decir, el amor divino (y no cualquier amor). “En esto” se refiere al don de Dios de su Hijo, el Unigénito, como expresión de su amor no merecido por lo que el hombre hubiera hecho, y para expiar nuestros pecados. Dios es amor (versículo 8). Se reveló este amor en el don del Unigénito (versículo 9). Este amor no fue el resultado de algún amor nuestro, sino del de Dios que él tenía para con nosotros cuando éramos aún pecadores (versículo 10). 

-- “no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros,” No manifestó Dios su amor en darnos a su Hijo porque primero le amáramos a él y por eso se moviera a amarnos a nosotros, sino porque primero nos amó a nosotros (versículo 19, y manifestó este amor en el don de su Hijo. Compárese Tit_3:3-5. 

 

-- “y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.” La consecuencia de este amor y el don de Dios es que se hace satisfacción (propiciación) por los pecados del que obedece al evangelio. Véase 2:2, comentarios sobre “propiciación.” Véanse 1:7; Mat_26:28; 2Co_5:17-21; 1Pe_2:24. Dios envió a su Hijo a este mundo con el propósito de remediar nuestro estado perdido. Lo hizo porque nos amó (Jua_3:16). Esto lo propuso antes de amarle a él nosotros y cuando éramos completamente indignos de su amor (Rom_5:8; Efe_2:1-9). El cristiano vive por él (versículo 9) porque le expió sus pecados (versículo 10) que causan muerte (Rom_6:23).